6.12.09

Cuando Giroletti fue vinotinto

La foto del album

Esta historia es real.

Como en cualquier fútbol del mundo, cualquiera eh (?), la selección es lo máximo a lo que aspira un jugador. No importan los grandes contratos en Europa, los títulos, los goles, las mujeres que suspiran cada vez que te ven, la exposición mediática (?), la alegría de los niños (?)... No, el sueño de todos es la selección.

Ergo, la máxima aspiración del futbolista venezolano, no le queda de otra (?), es la selección, es la vino...

Y así como han pasado por ella hombres fundamentales de nuestra historia, como Stalin Rivas, Carlos Maldonado, José Luis Dolgetta, Edson Tortolero, José Manuel Rey o cualquier otro que se les ocurra, también han pasado muchachos como Joel Galán, Carlos Salazar o Juan Carlos Socorro. Algunos con apenas minutos, otros con un historial de respeto.

En el medio, jugadores que pueden ser considerados normales (?). Gente que en los clubes cumple, sin ser superestrellas, atletas que ganen títulos, por decir algunos casos, Gregory Luzardo, Alexis Chirinos, José Ramón López, Luis Manuel Seijas, etc. Bien, el caso de hoy va por ahí.

Alain Giroletti (Caracas, 1979) es actualmente mediocampista defensivo del puntero Italia. Titular regularmente, un tipo que se lesiona poco y que sin resaltar rinde bien. El balompié vernáculo lo conoció una buena noche de finales de 2004, cuando Pedro Febles lo lanzó como atacante (?) ante Carabobo en una Copa Sudamericana. En el partido siguiente, el noble ItalChacao ya estaba eliminado, pero Alain Giancarlo ya había debutado a nivel internacional. Meses atrás destacaba en la segunda división con la UCV junto a Geancarlos Martínez, Gianetto, Camilo Ramos. En el azul arrancó alante, pasó por un costado como volante ofensivo y terminó en la zaga.

Giroletti resultó ser un lateral que no era malo en la marca. En el camino marcó el aún vigente record (?) del despeje más alto en la historia del Brígido Iriarte: la pelota dio en la pared de la segunda bandeja, cerca de los baños. Pero cuando ya el descenso parecía consumado, apareció una buena noticia para el fútbol nacional. Alain pasó a la primera línea de volantes y empezó a destacar. El daño ya estaba hecho, aunque en algún partido lo haría como central, le habían encontrado su lugar en el mundo.

Desde su primer día en el fútbol grande jugó con la cabeza pelada. ItalChacao se fue a segunda, pero él no vivió esa experiencia. Lo requirió Monagas y fue indiscutible allí, les ayudó a salvarse del descenso sin mucho contratiempo y llegó a mayo de 2006 como candidato a estar en la selección. La noticia le llegó después de arribar como El Fichaje para el ambicioso proyecto del Aragua que apuntaba a meterse en Sudamericana. El proceso de Páez, ya desgastado en ese tiempo, rearrancó en agosto de ese año pensando en Nuestra Copa América.

Y Giroletti estaba en los planes. Debutó como vinotinto en Maracay ante Honduras. Al mes siguiente estaba en la legendaria gira a Suiza y allí fue titular por primera vez, la inolvidable tarde en que el Divino le ganó a los austriacos. Luego formó parte de la serie por el título mundial ante Uruguay y cerró el año en el juego pasado por lluvia ante Guatemala en el estadio Nacional, el mismo lugar donde año y medio antes peleaba por no descender.

Ya ni se la daban


En fin, todo el segundo semestre de 2006 fue jugador de selección. No era la figura de los partidos, pero nunca desentonó, eran más los pases buenos que los malos que daba, no le comió a la potencia europea, no se amilanó ante la velocidad latina (?). En contra tenía que todos esperaban que de un momento a otro Páez trajera a la gente de siempre y su lugar tenía dos nombres puestos: Mea Vitali y Vera. Cuando todo hacía pensar que el Doctor lo tenía en los planes para la Copa, llegó 2007 y se notó que estaba más descartado que otra cosa. Pese a ello se dio el lujo de estar en Maracaibo, sede en que se jugaba en un estadio en ruinas con el argumento de que estaba adelantado, ante Chile y Nueva Zelanda.

Era finales de marzo. Alain entró de cambio para refrescar el medio, en la máxima goleada de la era Páez, con un De Ornelas intratable. Fue su último partido con la selección. Ocho en total, que detallamos a continuación:

ago 2006 vs. Honduras 0:0 entró en 46
sep 2006 vs. Suiza 0:1 entró en 60
sep 2006 vs. Austria 1:0 completo
sep 2006 vs. Uruguay 1:0 jugó 54
oct 2006 vs. Uruguay 0:4 jugó 72
nov 2006 vs. Guatemala 2:1 entró en 58
feb 2007 vs. Chile 0:1 entró en 68
mar 2007 vs. Nueva Zelanda 5:0 entró en 66

La Copa América, queda claro, la vio por televisión. Del Aragua retornó a Monagas por unos meses, luego fue otra vez azul, aunque ahora se llamaba Deportivo Italia. Cuando todos esperaban que estuviese en el proyecto de Saragó peleando un lugar en la sobrepoblada línea de volantes que armaba el joven técnico, Giroletti le dio otro giro (?) a su carrera. Y se fue a Europa...

Su paso por la serie D de Italia con el Matera es apenas reseñable, casi unas vacaciones. Luego de sacar cuentas y ver que para llegar a la serie A tenía que pegar mínimo cuatro ascensos consecutivos, decidió volver con Monagas y de allí retornó para el actual Apertura con el Italia. Hoy quizá ya no le pase por la cabeza la selección y nadie lo pide tampoco. Pero quién le quita lo bailao. Giroletti, cerca de su primera Libertadores el año que viene ya fue vinotinto no una, sino ocho veces.

Por Cóndor

1 comentario:

Anna dijo...

GiRo Pa´lante es pa´lla....
TE ADORO
Tu Sobrina