El papá (?) de los arlequines está de vuelta.
Una de las máximas vergüenzas de este país está presente en Sudáfrica.
Lamentable.
Por Cóndor
Alejandro Cichero Konarek. Caraqueño, 31 años, 47 veces vinotinto absoluto.
El flaco Cichero es uno de los grandes jugadores que el balompié nacional dio en los últimos diez años. Su llegada a las marquesinas (?) criollas fue inesperada y fulgurante. A inicios de la presente década apareció en Trujillanos proveniente del Benfica portugués. No pasó un año para que pasara al venerable ItalChacao y a la selección.
Por sus orígenes uruguayos, de lo que no hay que entrar en detalle, se marchó a pelearla en el siempre complicado campeonato charrúa. Empezó a subir escalones y de Central Español y Cerro pasó a Nacional. Con los bolsilludos jugó la Libertadores 2004 y tuvo que marcar a Rondón en octavos de final.
Después, con interés de San Lorenzo de por medio, llegó el salto a Europa. Bueno, el regreso. Se le dio con el Litex Lovech, un equipo que por lo general pelea arriba en Bulgaria pero que se queda en la puerta del título. En ese club fue querido, dejado de lado por técnicos, peleó por cosas, sonó para irse a Alemania, marcó cinco goles en cuatro años y fue el primer venezolano en ser seleccionable para un fantasy de la página de la UEFA. Sí, Cichero repartió buenos puntos en la 2005-2006 en el menos popular (?) de los fantasys del portal europeo cuando Litex se metió en la fase de grupos de la Copa UEFA y le ganó al Dnipro de Ucrania y al Grasshopper de Suiza.
Terminó 2007 y empezó 2008 sin ser muy tomado en cuenta. Por eso, con una recomendación de uno de sus ex técnicos en el Lovech se fue a la aventura china.
Allí llegó como refuerzo de un equipo que es uno de los grandes de China. Veinte años de tradición lo dicen. Quedaron terceros en 2007, a un paso de la AFC Champions League de este año. Fue recibido con los brazos abiertos, con expectativa.
Cichero ha jugado todos los partidos de su equipo, están entre los tres primeros, son los únicos invictos que le quedan a la Superliga, es la defensa menos goleada, uno de sus chinos las mete todas adelante -Wang o Hang, uno de esos muñecos-, Varilla González se fue a probar allá pero como que no le gustó y se devolvió a Uruguay, el flaco se ve que está contento en aquel lugar, tiene los Juegos Olímpicos más cerca que nosotros... No es por nada (?) pero todo pinta a que tendremos a un venezolano campeón por aquellos lares.
Ustedes se preguntarán ¿No van a decir nada de la renuncia de Cichero a la selección? No, no vamos a decir nada.
Por Cóndor