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3.4.11

¿Fue tan importante el Centenariazo?

Celebración en Montevideo

Ahora estamos celebrando las bodas de lana (?).

En un país necesitado, bah, urgido de éxitos, de noticias positivas, se le da un lustre mediático exagerado a casi cualquier cosa.

Por eso, el proceso de Páez hoy en día es magnificado (?) al compararlo con el que encabeza Farías. Ambos, recordemos, fracasaron en el objetivo de ir al Mundial. Que quede claro, lo del cumanés en la vino es un completo desastre.

El punto cumbre del paecismo (?) fue el Centenariazo en 2004.

Esta vez, con la explosión de las redes sociales y los periodistas que salen en portadas de revistas, se le dio una difusión impactante (?) a ese aniversario.

Sí, a un séptimo, ni quinto, ni décimo, un séptimo aniversario.

No hay que desmeritar lo hecho ese día, pero Uruguay venía mal, Venezuela venía bien, Uruguay regaló el partido, Venezuela marcó dos goles de contragolpe...

Era 2004, un año en que todo salía. Ese partido fue el inicio del fin del proceso encabezado por el Doctor, sólo que las costuras se empezaron a ver en el mediano plazo, para 2005.

Cuando no se tiene nada, se celebra algo, casi que lo que sea.

Cierto, no es fácil ganarle a Uruguay allá.

Pero meses después, contra Chile en Pueblo Nuevo y al año siguiente quedó demostrado que un triunfo no vale de nada si no se consigue el objetivo.

Mientras, muchachos, estamos celebrando un hecho aislado.

Por Cóndor

22.4.08

Los que necesita Boca

Dónde está ese mam...

Cierra la Libertadores.

Maracaibo irá al estadio de Boca a hacer historia.

Y tiene varias (?) opciones para hacerlo. Sí, ganar, empatar o perder.

Pero aparte de eso está lo que dan por un hecho en Argentina, que los van a golear. Los de la ribera (?) necesitan cinco goles de diferencia mínimo para no depender de nadie y meterse en octavos... de segundos eso sí.

Carrero agarró el equipo hace una semana. El lunes en el programa estrella de Fozzz sólo faltó que le mentaran la madre, no quedó claro si por sus loqueras o por que sí. El tema es que UAM sigue siendo la misma comparsa (?) de los últimos meses. Sí, siguen jugando Saucedo y Rojas.

Maracaibo perdió una sola vez en Libertadores -aseguraríamos que en la vida también- por cinco goles. Lo que pretende Boquita pasó una noche de fines de abril, hace ya cuatro años.

Los zulianos venían de clavarle cuatro a Vélez en el Pachencho, el día que se retiró Chilavert. Pero... se dejaron meter dos y eso los mandó a jugar el repechaje que se estilaba (?) en esa época fuera del país. Le tocó ir al Monumental de Guayaquil a dirimir con Barcelona el rival de Once Caldas -que le había ganado dos veces a los de aquí ese año y después fue campeón- en los octavos.

El favoritismo estaba dividido. El cuadro criollo dirigido por Jorge Luis Siviero, uruguayo de larga carrera en Chile, tenía todo para pasar. Un equipo desequilibrado pero con nombres, Casseres y Riep volando (?), un contrario presionado por una actualidad que pintaba para mediocre...

El que ganaba pasaba. No había juego de vuelta, gol de visitante, nada de eso. Matar o morir. Y Unión arrancó ganando temprano con gol de Riep. Parecía que por fin iban a haber dos venezolanos en octavos -Táchira venía del 2-2 en River- en un torneo internacional.

Sin embargo, empezó el protagonismo de Dudamel. La defensa veía pasar como postes a Rodrigo Teixeira -luego robó en Caracas- y a Kaviedes. Este último le metió tres al portiere (?) vinotinto en siete minutos. En el segundo tiempo fue más baile y más goleada. 6-1, cinco de diferencia y adiós Copa.

Como todos recordarán (?), con el partido 5-1, faltaba cosa de diez minutos para el final, pasó el suceso que hizo a este partido distinto (?). Maracaibo tuvo un penal a favor. Lo pidió el argentino Mariano Martínez, a él se lo hicieron dicen las crónicas de aquel tiempo (?). Dudamel cruzó la cancha para patearlo. No soltaba la pelota Martínez, para cagarse de risa la cuestión, se halaban la pelota para ver quién pateaba. Salta Siviero y pide que lo patee Giancarlo Maldonado. Él va y tampoco lo deja Dudamel.

Bueno, la jaladera (?) la ganó el meta. Se lo atajó el arquero suplente de Barcelona, que fue el que tapó ese día. En el viaje de regreso a su área, Dudamel le partió la cara a Maldonado y se fue expulsado. Al domingo siguiente, Caracas goleó a Maracaibo 4 a 0 sin ninguno de los dos en cancha.

Igual, queremos que Maracaibo le rompa el orto a esos argentos putos.

Por Cóndor